Después de producir miles de kilovatios de energía limpia y sostenible, y tras ahorrar la emisión de toneladas de dióxido de carbono a la atmosfera, una de las palas del aerogenerador número 19 del parque eólico Bon Vent Vilalba (Tarragona), propiedad de EDPR, llegó al final de su vida útil.

A diferencia de otros elementos del aerogenerador, las palas, una vez alcanzado el final de su vida útil, no disponen de un sistema de gestión eficiente y su valorización supone un reto a alcanzar. La naturaleza de su composición y los materiales usados para su fabricación (fibras de carbono o vidrio, resinas termoendurecidas, materiales con núcleo sándwich, revestimientos, etc.) hacen que el reciclaje de este material reforzado  sea extremadamente complejo. A pesar de los intentos realizados por algunas empresas y centros tecnológicos, actualmente, las palas son el único elemento del sector eólico que no puede ser reciclado. La ausencia de una tecnología viable provoca que las palas al finalizar su vida útil sean almacenadas en el vertedero.

 

El vertedero no será el destino de la pala

Pero, a excepción de lo habitual, el vertedero no será el destino de la pala del aerogenerador número 19 del parque eólico Bon Vent Vilalba. El gigante eólico ha apostado por la sostenibilidad y la economía circular como alternativa al vertedero, reforzando aún más su compromiso con el medio ambiente. EDPR y TRC consolidan su alianza llevando a cabo el reciclaje integral de esta pala de aerogenerador de 44 m de longitud y 6,2 toneladas de peso, procedente del parque tarraconense.  De esta forma, EDPR marca un punto de inflexión respecto a la recuperación de las palas de aerogenerador, permitiendo por primera vez en España su reciclaje integral para la recuperación de fibra.